Jordan Brown: "El Niño Asesino de Wampum"


“En fuego impuro él ardiendo
hacia su madre corrió
y al punto su pecho abriendo
el corazón le arrancó”.
Vicente Balaguer


Jordan Anthony Brown nació el 12 de agosto de 1997 en Wampum, Pennsylvania (Estados Unidos), una pequeña comunidad ubicada en el condado de Lawrence, a cerca de 50 millas al norte de Pittsburgh, que en el año 2000 tenía una población de 678 habitantes y una densidad poblacional de 284 personas por km².



Mapa de Wampum

Jordan siempre estuvo muy unido a su padre, ya que su madre biológica, Mildred Krause, los abandonó cuando él era muy pequeño.



Jordan Brown y su madre






Ella tenía apenas cuatro meses de embarazo la primera vez que entró en un Tribunal para enfrentar a su esposo, Christopher Brown. Era marzo de 1997 y Krause presentó una petición de protección contra Brown, alegando que él bebía, tomaba drogas y había amenazado con hacerle daño. Un juez le ordenó permanecer lejos de ella, una orden restrictiva que fue posteriormente anulada, de acuerdo con los registros de la Corte y el abogado de Brown, Dennis Elisco.



Jordan Brown cuando era muy pequeño

Inmediatamente después de que Jordan nació, Mildred Krause se contactó con los Servicios a la Juventud del Condado de Lawrence para solicitar poder dar en adopción al niño, de acuerdo con documentos judiciales. Al no tener el consentimiento del padre, la agencia se negó a su petición.



Jordan con su padre, Christopher Brown

Christopher Brown, por su parte, fue avisado por su suegra y su cuñado de que ella estaba ofreciendo al bebé en secreto, así que presentó una petición de emergencia ante el Tribunal, oponiéndose a que el niño fuera dado en adopción y exigiendo la custodia total de su hijo. En una batalla legal que se resolvió cuando tenía dos meses de edad, un Tribunal dictaminó que Krause y Brown compartirían la custodia, con la madre de él consiguiendo cuatro días a la semana y el padre, tres. Pero el 5 de febrero de 1999, con el consentimiento de la madre, a Christopher Brown le fue concedida la custodia total de su hijo de 18 meses de edad. Los registros de la corte no indican la razón.


A partir de febrero de 1999, Mildred Krause tuvo poco contacto con su hijo, entrando y saliendo de su vida a su antojo. Brown era un buen padre, muy cariñoso, y pasaba mucho tiempo con el chico, de quien estaba orgulloso. Jordan era un buen estudiante, destacando en Matemáticas y Ciencias. También fue el mariscal de campo titular de su equipo de football y también jugó baseball. El distrito escolar de Jordan enseñaba a cerca de 1785 estudiantes. Había cerca de veinte alumnos en su clase.


La inestabilidad que caracterizó a los primeros años de formación de Jordan, incluyendo el hecho de que se había sentido rechazado por su madre biológica, pudieron haber influido en su comportamiento posterior. En mayo de 2008, el padre de Jordan comenzó a salir con Kenzie Marie Houk, una chica de veintiséis años que tenía dos hijas, de siete y cuatro años de edad.



Kenzie Marie Houk

Kenzie se embarazó en junio. Su relación con Christopher prosperó y en Navidad se fueron a vivir juntos a una casa de campo en Wampum, donde las niñas y Jordan convivían.



La granja

Para entonces, Kenzie tenía seis meses de embarazo. Estaba feliz con la perspectiva de tener un hijo de Christopher y se lo decía a todo el que quisiera escucharla.


Kenzie trató de incluir a Jordan en todo, en parte para compensar la figura materna que faltaba en su vida. Christopher estaba muy enamorado de su nueva pareja y al parecer, la armonía y el amor reinaban en la casa de los Brown.


Un día Willard Houk, tío de Kenzie, se detuvo en la casa de campo para visitar a la pareja. Tomó a las hijas de Kenzie para llevarla a pasear en su motocicleta. Cuando regresó, Kenzie le recordó que Jordan tenía que ser paseado también "porque es una parte de nuestra familia". Jordan consiguió su paseo, pero Williard diría que parecía extraño, pues a diferencia de las chicas, el niño no estaba emocionado.


En Navidad, Willard Houk le compró a Jordan un presente, como lo hizo con las niñas. Y en esa misma fecha, su padre le obsequió un rifle calibre .20. No se imaginaba el uso que el niño le daría al arma.



Brown iba a ver los partidos de hockey sobre hielo con su padre, cuando tenían hambre iban a algún restaurante de comida rápida. Al igual que muchos otros niños de la zona, Jordan comenzó a practicar el tiro al blanco con su padre, como preparación para la temporada de caza de 2009. Padre e hijo disparaban a varios blancos en el patio trasero; gracias a eso, la hija de siete años de Kenzie lograría identificar el sonido del disparo que escuchó la mañana en que su madre fue asesinada.



El 14 de febrero, Día de San Valentín, Willard Houk y el padre de Kenzie, Jack, invitaron a Jordan a participar en un concurso de tiro. Willard permitió que el niño usara su rifle calibre .12.








Jordan ganó el concurso, derrotando inclusive a hombres con experiencia en la cacería. Era un excelente tirador. “Él estaba muy emocionado por eso”, recordaría tiempo después Willard Houk.


Pero a pesar de los esfuerzos de todos, Jordan tuvo dificultades para adaptarse a su nueva vida. Sin embargo, parecía existir un fuerte vínculo entre el niño y su madrastra. "Jordan tenía una muy buena relación con Kenzie. Las acusaciones de que estaba furioso con ella o las supuestas señales de advertencia y rasgos de violencia son infundadas”, diría el abogado de su padre.


"No había luces rojas, no había indicios de que deberíamos haber hecho algo diferente", aseguraría Timothy McNamee, superintendente del Distrito Escolar del área de Mohawk, señalando que no había reportes de que Jordan estuviera teniendo problemas en la escuela o en su casa.



El 20 de febrero de 2009, seis días después de ganar la competencia, Jordan Brown, entonces de once años de edad, tomó una decisión. Se levantó, se vistió, preparó sus útiles escolares. Luego tomó la escopeta que su padre le había regalado en Navidad, la cargó y se dirigió a la recámara. Su padre no se encontraba en ese momento, pues se había ido a trabajar. Kenzie Houk estaba durmiendo; con ocho meses de embarazo, pasaba gran parte del tiempo descansando.


Jordan cortó cartucho. Apuntó a la cabeza de su madrastra y disparó, destrozándole la nuca, el cuello y parte de la cabeza. Después recogió los casquillos que había utilizado, guardó él rifle en su cuarto y salió de la cabaña. Fue al bosque cercano, donde los tiró y enterró superficialmente para que no los encontrasen. Después regresó a su casa, tomó sus útiles escolares, cerró la puerta de la cabaña, se subió al autobús y se fue a la escuela.


Una de las hijas de Kenzie escuchó el sonido de las detonaciones. Reconoció el sonido del rifle de su hermanastro. Tras quedarse un rato en su dormitorio, decidió levantarse a investigar qué había ocurrido. Al entrar a la recámara, encontró el cadáver de su madre, bañado en sangre entre las sábanas. Alertó a unos cortadores de árboles cercanos 45 minutos después de que Jordan se fuera al colegio.


Cuando Christopher Brown regresó, se encontró a las niñas histéricas y a su novia muerta. Llamó de inmediato a la policía. Cuando los agentes legaron, la niña les dijo que había escuchado el sonido del rifle de Jordan. Los agentes se dirigieron a la escuela, donde encontraron al niño. Se lo llevaron a la comisaría. Interrogado por la policía, Jordan Brown dijo haber visto un automóvil negro muy extraño cerca de su casa, pero la declaración levantó las sospechas de los agentes, quienes además encontraron el arma asesina en su habitación. Lo presionaron un rato y finalmente, el niño se derrumbó. Confesó que había esperado a que su padre se marchara a trabajar para asesinar a su novia mientras dormía.



Jordan Brown bajo arresto

Jordan fue acusado de doble homicidio: el de su madrastra y el del bebé que esperaba. Jordan nunca mostró arrepentimiento y la mayor parte del tiempo, negó haberlo hecho, pese a que el primer día lo había admitido. El juez Dominick Motto consideró que la falta de remordimiento de Jordan constituía un factor en su contra para ser tratado como un niño ante la Justicia. Un panel compuesto por tres jueces del Tribunal Superior decidió que la opinión del juez Motto era admisible.



Los titulares


Amnistía Internacional advirtió a las autoridades de Pensilvania que si se enjuiciaba a Jordan como adulto, supondría una violación del Derecho Internacional. "No es coherente con las obligaciones internacionales de Estados Unidos en materia de Derechos Humanos", afirmó Susan Lee, directora de la organización. Junto a Somalia, Estados Unidos es el único país del mundo que no ha ratificado la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño, que prohíbe que casos como el de Brown sean juzgados en tribunales para adultos.



La escena del crimen

Brown pasó más de tres años en un centro de detención juvenil en Erie, Pennsylvania, mientras los Tribunales deliberaban sobre su condición. Tras muchas deliberaciones e interminables discusiones, se decidió que Jordan Brown fuera juzgado como adulto.



El funeral de Kenzie







Un tribunal ordenó que el juicio de Jordan Brown se realizara a puerta cerrada, a pesar de la presión de los medios exigiendo que se permitiera el acceso al público. Los medios Pittsburgh Post-Gazette, Pittsburgh Tribune-Review y New Castle Noticias presentaron un recurso, con el argumento de que el público tiene el derecho constitucional de acceso a los tribunales, incluso cuando los menores están involucrados. Pero el recurso fue rechazado.



La tumba de Kenzie Houk


La presión de la familia de la víctima fue muy grande: amigos y parientes de Kenzie exigían justicia. Tras un proceso de varios meses, el niño se enfrentó a la posibilidad real de ser condenado a cadena perpetua sin derecho a libertad condicionada. Se convertiría así en la persona más joven de Estados Unidos en recibir una condena de por vida.



La familia Houk tras el crimen





Una petición firmada por casi cuatro mil personas, protestaba contra lo que denominaba “la negación del derecho a la Quinta Enmienda, así como del derecho a un juicio rápido”.



Las protestas

Debido a la presión de medios y organismos internacionales, así como de un amplio sector de la opinión pública, el 23 de agosto de 2011, el juez del condado de Lawrence, Dominick Motto, revocó su decisión anterior, de manera que Brown sería juzgado con un procedimiento de menores.



Los apoyos a la causa de Houk


Después de tres días de testimonios y argumentos jurídicos, el juez Hodge emitió su fallo el viernes 13 de abril de 2012: Brown era responsable de asesinato en primer grado por la muerte de Kenzie Houk y de homicidio en la muerte de su hijo nonato.



Jordan Brown durante su reclusión

Pero eso no implicaba mayor castigo: bajo la ley de Pennsylvania, un delincuente juvenil no puede ser detenido más allá de su cumpleaños número 21. Brown fue recluido en un centro de tratamiento de rehabilitación de menores, donde permanecerá hasta agosto de 2018, cuando cumpla 21 años.





BIBLIOGRAFÍA:

Marcel Barbeault: “El Asesino de las Sombras”


“Hay que ser realista. El mundo se compone de dos clases: los cazadores y los cazados. Afortunadamente, usted y yo somos los cazadores”.
“El juego más peligroso”. Richard Connell.


Marcel Henri Barbeault nació el 10 de agosto de 1941 en Liancourt, Oise (Francia). Su padre era conductor de locomotoras de vapor y su madre, Micheline, trabajaba en la industria textil. Barbeault dejó la escuela muy joven y sin haberse graduado, y entró a trabajar en una fábrica a la edad de 14 años como remachador.



Micheline Barbeault

Un tiempo fue un ladrón de poca monta. Al cumplir la mayoría de edad se alistó en el ejército y estuvo destacamentado durante la guerra de Argelia, donde estuvo de 1954 a 1962. A su regreso del frente, regresó a la fábrica y se convirtió en boxeador amateur. Poco después se casó con una hermosa chica llamada Josiane Vandeponselle. Barbeault era un padre de dos hijos y siempre fue un buen marido. Amaba a su mujer profundamente.



La boda de Marcel Barbeault y Josiane Vandeponselle

Luego, las cosas comenzaron a ir mal. Dos de sus hermanos murieron en 1967 y poco después, su madre murió de cáncer de mama en 1968; dos semanas después de su fallecimiento, Barbeault comenzó a matar.



La tumba de su madre

Según diría tiempo después, para él las mujeres eran piezas de caza, por lo que decidió dedicarse a acecharlas o perseguirlas armado con un rifle de alto poder.



Marcel Barbeault

El 10 de enero de 1969, una mujer llamada Francoise Lecron, radicada en Nogent-sur-Oise, fue herida por un disparo en el hombro mientras estaba en su casa, pero sobrevivió.



El ataque a Francoise Lecron y los titulares al respecto


El 14 de enero de 1969 por la mañana, Michele Louvet, una joven de 17 años que vivía en Nogent-sur-Oise, recibió un disparo en el estómago. Sobrevivió pese a la gravedad de la herida.



Michele Louvet


El 23 de enero de 1969, Barbeault agredió a Teresa Adam, una mujer de 49 años, a quien luego mató con un disparo en el cuello, con una bala calibre .22.



Teresa Adam







También estaba radicada en Nogent-sur-Oise. Por primera vez, se llevó la ropa interior de la víctima como trofeo.



El cadáver de Teresa Adam y los titulares sobre el crimen



El 16 de noviembre de 1969, Suzanne Merienne, de 44 años, y su hija adolescente, fueron atacadas en Nogent-sur-Oise por un hombre que llevaba puesta una máscara. Él las arrastró afuera de su casa y le disparó a quemarropa a la mujer.



Suzanne Merienne


La chica logró escapar. Ella vio a los ojos del hombre: “eran ojos como los de un gato”, declararía. Barbeault se robó la ropa interior de la víctima.



La hija de Suzanne Merienne


La secuencia homicida de Marcel Barbeault se interrumpió por más de tres años, por causas indeterminadas. Para entonces, se había establecido un patrón de sus ataques: todas sus víctimas eran mujeres de pelo castaño.



Las investigaciones




Los asesinatos ocurrieron en la noche o el crepúsculo, siempre en la zona de Nogent-Sur-Oise, al norte de Francia.



La cacería

Se ocultaba en las sombras de los árboles cercanos para dispararle a sus víctimas, como un auténtico cazador. Por este motivo, la prensa comenzó a llamarlo “El Asesino de las Sombras”.



El arma de Barbeault

Nada ocurrió hasta el 6 de febrero de 1973, cuando Annick Delisle, de 29 años de edad y también radicada en Nogent-Sur-Oise, fue muerta a tiros; esta vez, Barbeault violó primero a la chica, antes de llevarse sus pantaletas.



Los titulares









Durante la noche del 28 a 29 mayo, una joven pareja de amantes fue muerta a tiros en Nogent-Sur-Oise.



Eugene Stephan

Se trataba de Eugene Stephan, de 25 años, y su novia Mauricette Van Hyfte, de 23.



Mauricette Van Hyfte

Durante la investigación del asesinato de Eugene Stephan y su novia, el investigador Daniel Nebeu encontró un cargador de pistola metido en un tubo vertical de un cementerio cercano.


El funeral de Mauricette Van Hyfte

El objeto estaba junto a una llave de agua que había sido usada recientemente.



Los titulares sobre el asesinato de Mauricette Van Hyfte


El agente consideró que el asesino había ido a lavarse las manos, con la finalidad de quitarse polvo o sangre de las mismas.



Daniel Nebeu

Dado que el crimen ocurrió a la mitad de la noche, el oficial investigador llegó a la conclusión de que el asesino conocía el cementerio, quizás por ser un visitante frecuente.



La policía en el cementerio

Así que recopiló los nombres de todos los que tenían motivos para visitar el cementerio, alrededor de 2,500 personas; en la lista aparecía el nombre de Barbeault, ya que allí estaba enterrada su madre. También halló una huella de bota en el lodo de una de las escenas del crimen. De inmediato se hizo un molde de la misma.



La huella de bota

El 8 de enero de 1974, la joven Josette Routier, de 29 años, fue muerta a tiros en su departamento. El asesino le quitó toda la ropa interior para llevársela como recuerdo y violó el cadáver.



Josette Routier

El 25 de noviembre de 1975, en Hebert Park, Julia Goncalves, de 29 años, fue agredida por Barbeault, quien le dio varios golpes.



Julia Goncalves

Una vez que ella estaba tirada en el suelo, ejecutarla con varios disparos de su rifle calibre .22, antes de desnudarla y violarla. También se llevó sus bragas.



El funeral de Julia Goncalves

La última víctima fue atacada el 6 de enero de 1976. Se trataba de Francoise Jakubowska, de 20 años, quien vivía en Villers-Saint-Paul.



Los titulares sobre el ataque a Julia Goncalves

También fue golpeada, apuñalada en el pecho y luego asesinada a tiros con un rifle largo del .22. El asesino la violó y se llevó su ropa interior como recuerdo.



Francoise Jakubowska

El 14 de diciembre de 1976, la policía registró la casa de Barbeault. En su bodega, la policía encontró el rifle largo calibre .22 con el que mató a sus víctimas, varias balas del mismo calibre, una maza, un cuchillo de paracaidista y una daga. Fue finalmente arrestado; había sido denunciado por una llamada anónima.



Retratos robot del sospechoso


Barbault dijo que había encontrado todas las armas en un cementerio y que era inocente, pero desde que fue arrestado, los asesinatos cesaron. Fue acusado de cinco de los ocho asesinatos (las evidencias no fueron concluyentes en los otros tres).



Mapa de los crímenes

El Abogado General solicitó la pena de muerte, aunque no pudo ser aplicada, dado que François Mitterrand acababa de ser elegido Presidente de la República y anunció su inminente supresión.



El arresto de Barbeault













Su juicio fue un circo mediático. Durante semanas, la prensa habló de “El Asesino de las Sombras” y de su obsesión por convertir la zona de Nogent-Sur-Oise en su coto de caza particular. Las mujeres eran piezas de caza mayor para él; la policía encontró sus trofeos: la ropa interior robada a las víctimas.



La gente hace fila para entrar al juicio



Pese a las evidencias en su contra, siempre sostuvo que era inocente. Después de varias semanas, fue declarado culpable de dos cargos de asesinato, tres cargos de homicidio, dieciséis robos y una serie de otros delitos menores.



El juicio


El juez se mostró inflexible y dictó una sentencia muy dura. Marcel Barbeault fue condenado a cadena perpetua en mayo de 1981. Para entonces, su esposa exigió el divorcio. Barbeault nunca volvió a verla, tampoco a sus hijos.





En marzo de 1982, tras una serie de apelaciones, su condena fue anulada y un nuevo juicio se llevó a cabo en noviembre de ese año. El veredicto fue una vez más culpable.



El segundo juicio


Su sentencia fue reducida a cadena perpetua, con un mínimo de veinte años de prisión. Fue encarcelado en la prisión central de Saint-Maur, en el Indre, donde permanece hasta la fecha. Todas sus víctimas fueron enterradas en el mismo cementerio.




BIBLIOGRAFÍA:







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